A tu gato le gusta tu almohada o duerme contigo…

El busca calor corporal

La temperatura corporal de los gatos es más alta que la del ser humano, alcanzando los 37 grados centígrados. Esto significa que tu minino siente frío con mucha más facilidad, por lo que hará todo lo posible por encontrar lugares cálidos donde echarse y dormir.

Lo mismo ocurre con el placer que experimenta al dormir en tu almohada, sobre todo si la comparte contigo. Ciertas partes del cuerpo humano están a mayor temperatura que otras, y entre estas se encuentra la cabeza. Entonces, si eres un gato ¿qué mejor lugar para dormir que junto (o sobre) ella?

Le gusta tu olor

Al igual que ocurre con muchos otros mamíferos, el olfato es uno de los sentidos más desarrollados del gato. Con él puede no solo encontrar presas que podrían convertirse en su cena, como identificar posibles enemigos y reconocer a sus iguales o “familiares”, entre otras cosas. Es obvio que eres muy importante para tu gato, por lo que tu olor se encuentra en su lista de aromas agradables, ya que le ayuda a reconocer a esa persona que tanto se preocupa por él.

Necesita sentirse seguro

A pesar de haber sido domesticado, el gato conserva muchos de sus instintos naturales, entre los cuales destaca el instinto de supervivencia. Este es particularmente fuerte a la hora de dormir, pues necesita sentir que nadie lo atacara mientras duerme. Esta comportamiento no es típico solo de los gatos caseros, incluso los leones lo tienen, traducido en su hábito de trepar árboles a la hora de la siesta.

De esta forma, no solo tu cama sino también tu almohada se convierten en los mejores sitios para dormir, tanto por la altura, como por el hecho de que tú te sientes seguro durmiendo allí, cosa que el gato interpreta como positiva. Además, tu sola presencia lo hace sentirse más protegido, no por nada eres quien le provee el alimento y quien vela por él en todos los aspectos.

Quiere pasar tiempo contigo

Especialmente si pasas mucho tiempo fuera de casa, tu gato te extrañará bastante. Incluso con juguetes u otros compañeros peludos, extrañarán el cariño que su humano les da. Por ello es completamente normal que, por ejemplo, se emocionen, maúllen y salten de un lado al otro cuando llegas, y que prefieran dormir a tu lado, sobre tu misma almohada, cuando te retires a descansar. Esto representa para ellos tiempo contigo, durante el cual pueden compartir una de sus actividades favoritas: ¡dormir!

¡Eres uno más de su camada!

Seguramente habrás notado que los gatos, mayormente de corta edad, gustan de dormir unos muy cerca de otros, literalmente encima formando una adorable masa de pelo y patitas suaves. Algunos felinos continúan con este comportamiento siendo adultos, por lo que si tu gato disfruta dormir junto a ti, subiéndose sobre tu torso, tu cabeza o junto a tu almohada entonces ¡felicidades! Para él eres como otro gato, así que disfruta haciendo contigo las cosas que usualmente haría con alguien de su especie, como darse calor y cariño mientras duermen.